Un día una niña se fue con su madre al centro comercial. La niña , como es normal, quería todo, pero la madre no le compraba ningún juguete. Cuando ya se iban del centro comercial, había una tienda que a la niña le llamó mucho la atención por todos los juguetes que había. A la madre también le llamó mucho la atención por el interés que tenía su hija en un peluche.
La madre se lo compró y camino a casa la niña estaba con su peluche y en un semáforo la niña paso sin mirar pero por suerte no le ocurrió nada. La madre muy angustiada le pregunto:
—¿Qué como se le había ocurrido cruzar sin mirar?
La niña le dijo:
—No sabía lo que hacia y además es como si estuviera mirando solo a mi peluche como si no hubiera nadie mas— contesto la niña.
La madre se extrañó por lo que le decía la niña porque ella siempre miraba antes de cruzar. .Al llegar a casa la niña se metió en su cuarto hasta la hora de cenar como de costumbre la niña se sentaba y se ponía a ver la televisión pero ese día no ese día cogió la cena y se la llevo a su cuarto. A partir de ese día siempre se llevaba la comida a su cuarto y cada día hacía cosas mas raras y además se le veía como consumida la madre le preguntaba constantemente:
—¿Has comido hoy hija ? estas como consumida desde hace ya unas semanas—dijo la madre.
La hija le respondía siempre lo mismo con un tono muy bajo y como si no tuviera energías
—Si mamá ya he comido—dijo la hija.
La madre un día decidió entrar en el cuarto de su hija mientras ella daba un paseo, muy poco habitual en ella desde que tenía a su peluche. Era su primer paseo desde hace unas semanas , no salía de casa, casi ni de su cuarto pues entonces la madre aprovechó para entrar. Se encontró algo que no se imaginaba. La niña solo se alimentaba de agua siendo que todos los días al desayunar , comer, merendar y cenar se llevaba la comida a su cuarto con su peluche ,ese peluche que desde el momento que se lo compro a cambiado sus vidas. La madre salió corriendo de su cuarto por que la niña estaba al llegar ya había visto suficiente. Al salir del cuarto se preguntaba que donde estaba la comida qué le hacía , la tiraba , la escondía… Al llegar a casa la madre le pregunto:
—¿Hija quieres merendar? —la niña sin mirarle a los ojos como siempre hacía agachó la cabeza y dijo con una voz muy débil:
— Si mamá gracias—respondió la hija.
La madre muy asombrada por sus gestos veía que no estaba bien y le dijo:
— Merienda aquí en el comedor y así hablamos que hace tiempo que no hablamos .
La niña dijo asustada:
— No mamá necesito merendar en mi cuarto.
La madre asustada le ordenó que merendara en el comedor .La niña se sentó en el comedor y cuando le puso la merienda, se la comió con mucha ansia, como si no comía desde hace unas semanas desde que estaba ese peluche en casa. La madre le preguntó que le pasaba, la niña no respondió por miedo a algo que no quería reconocer. La madre cogió su peluche y se lo llevó a su cuarto detrás de un armario, corrió al comedor y la niña llorando le contó todo lo ocurrido. La madre ese mismo día como si no le hubiese contado nada su hija estuvo mirando los movimientos de su hija en su cuarto con el muñeco, la niña no le dijo ni mucho menos que el muñeco hablaba si no que tenía algo que mandaba a la niña que no comiese y que lo que trajese de comida la tirara que solo podía beber agua. La niña no se daba cuenta de lo que le pasaba porque lo único que veía era a su muñeco tan bonito y tan suave. Un día la madre decidió entrar en el cuarto y vio a su hija desvanecida en su cuarto sin moverse ,la madre se la llevó al hospital pero ya era tarde la niña sufría desnutrición ,que le llevó a una fuerte anorexia. Los médicos intentaron salvarla pero no había remedio posible para su estado y al final murió.
La madre muy desolada al volver a su casa cogió el peluche lo tiró e hizo lo posible para que mas personas no compraran ese muñeco lo anunció en la radio, la prensa e incluso llegó a la televisión pero aunque haya evitado seguramente mas muertes. Su hija ya estaba muerta y ya no podían hacer nada .